domingo, 24 de abril de 2011
(;
Las mujeres, no se sabe porque extraña razón, diseccionamos cada acto en el más mínimo de los detalles. Encontramos señales absurdas en los puntos suspensivos, en cada una de las palabras que componen vuestros mensajes, en las veces que pasais por el mismo sitio en que nos encontramos nosotras, en la mirada que se interpone en nuestro camino. Intentamos buscarle una explicación a cada cosita que llevais a cabo. Nuestra cabeza que es una fuente incesante de preguntas sin contestar e información paranormal le busca la quinta pata al gato cuando únicamente tiene cuatro... Nuestro cerebro se devana los sesos por entender el por qué de vuestra sencillez. Ese es nuestro mayor problema, intentamos darle explicación a una información que no tiene mayor trasfondo que lo que pueda ocultar la frase en sí ¿Por qué se preguntan ellos siempre,por qué serán tan complicadas las mujeres? Ser mujer, en comparación, es algo durísimo. Me gustaría saber porque existe un cromosoma que explica la infidelidad en el hombre y por qué la testosterona hace que vosotros penseis más de una vez con el aparato reproductor y no con la cabeza. ¿No es eso acaso más complicado de explicar? Puede que nosotras cometamos locuras, metamos la pata hasta el fondo, nos arrastremos como babosas por un cochino mensaje que quizás nunca llegará. Puede que seamos nosotras las que queremos salir guapas una noche con un vestido despanpanante para llamar vuestra atención o la que está en casa esperando la llamada perdida o la que se mete en la cama a ver películas porque le han dado calabazas mientras se infla a chocolate. Pero que quede claro, que cada una de esas complicaciones las añadis vosotros a nuestras vidas. No somos complicadas por el hecho de ser mujeres, somo complicadas por el hecho de no afeitarnos cada mañana, de no salir a tomarnos unas cañas con nuestros amigachos, por no "mear" sin levantar la segunda tapa del báter, por no comparar el tamaño de nuestro miembro viril y por no dejarnos la ropa tirada en el baño después de un partido de fútbol.
lunes, 18 de abril de 2011
Es poner distancia antes que alejar lo que en verdad ; duele.
Hay varios tipos de lejanía. Una surge cuando notas, que se crean barreras insalvables entre tú y otra persona. Cuando se pierde la complicidad y dejan de ser interesantes los motivos que os unían. En este caso, no pasa nada. Fue algo que te acompañó durante un tiempo, después acabó. Conservas sólo buenos recuerdos de esa relación, sabiendo –tal vez con un poco de melancolía- que nunca volverás a recuperar lo perdido. Otra lejanía, es la dolorosa. Es poner distancia antes que alejar. Tal vez, porque tan sólo su presencia, nos impide echar el vuelo para continuar nuestra vida. Es la distancia que aleja a la persona definitivamente de nosotros porque el fin que los dos buscamos, es diferente. A veces también se da la lejanía, cuando no se cuida una relación. Cuando la desidia ocupa el lugar de los detalles, y nunca hay tiempo para nada. Entonces todo se enfría, y ya nada es lo que era. Una sonrisa... ya no provoca las nuestras; ya no apetece abrazar... y no se siente ni frío ni calor. La persona estando presente, causa la misma sensación que cuando está ausente. Sin embargo, a pesar de todo esto... creo que no... Creo que aunque la lejanía deje de devorar cuando se acepta, nunca desembocará en las aguas del olvido. Porque no se puede olvidar una relación, que ha sido siempre de un “te quiero” contenido.
sábado, 16 de abril de 2011
Pero solo el amor no aparecía por ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en las cimas de las montañas, y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos del amor. La locura no sabía que hacer para
disculparse,lloró, rogó, imploró, pidio perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde
entonces, desde que por primera vez se jugó a los escondidos en la tierra, el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)